rascan las uñas los parches de cuero
ofrendando al sol de otro día
los flautines y las guitayas,
los legüeros interrumpen como copla enemistada con el viento
hacen de las suyas sin más revuelo
retorna con el aire
rompe en risas de malevo
afinando, de los piores
entonando, un bucanero
un andar que crispa los cerezos
sus sien en afán ecuestre
gana sutil el lao del lazo
y retruca hacia lo lejos desafíos del recuerdo
cuando el benteveo acaba su rutina
retozan los corazones alterados
se mojan los campos con su olvido
hasta la última estrella se esconde temblando
que si por ella fuera
lo enfrentaría toreando.
Así es semana tras día
los bailes reverberan en polleras
se arremolinan los pasos al crujir de las muelas
picadas, arteras
pero alguien prendió la luz del salón
no midió consecuencias,
y se vieron las caras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No te guardes tus ocurrencias!